Descripción de la Flora del Estado Zulia


La Cayena. Es un arbusto alto y a veces arborescente de 8-10 mts de alto que presenta las siguientes características. Las flores son llamativas y grandes en su mejor momento, llegando a crecer hasta 15,24 cm. en diámetro y ocurren en muchos colores como anaranjado, rojo, rosado, blanco, amarillo y salmón, y permanecen por casi todo el año. La mayoría poseen destellos brillantes y tienen una forma de campana, y pueden ser simples o dobles, lisas o rugosas. La diversidad de colores de los pétalos resulta de la concentración en ellos de "cromatóforos", que sirven para atraer a los insectos encargados de la fecundación, como mariposas, además de atraer a algunos pájaros.


 
El Roble Colorado o Apamate. Es uno de los árboles más bellos, útiles y más cultivado de la flora venezolana. En algunas regiones del país es también conicido con los nombres de Roble colorado (Zulia), Orumo (Falcón). Este árbol llega a medir hasta 30 m. y tiene por hábitat el bosque deciduo. Sus flores de color morado, rosado, lila, blanco en diferentes tonos, dan al Apamate una prestancia de belleza particular. A este valor ornamental, que lo hace muy apropiado para parques, plazas y avenidas, hay que agregar el valor comercial de su madera de color marrón pálido que cambia a gris al ser expuesta al sol y al aire y que es ampliamente utilizada en ebanistería para fabricar muebles de todo tipo.




 
El Cocotero: Su nombre aparentemente proviene del portugués 'coco', que significa máscara. Es originario de las islas del Pacífico, pero actualmente se extiende por todos los trópicos. El tronco suele alcanzar entre 10 m. y 20 m. de altura, y generalmente es inclinado. En éste se pueden observar anillos y fisuras verticales. Su fruto, el coco, está cubierto por fuertes fibras de 20 cm. y 30 cm. de longitud, y su pulpa es comestible. 






Los Manglares. Este ecosistema se destaca por su alta productividad y producción de materia orgánica. Promueven la biodiversidad ya que sus raíces sumergidas proveen habitáculo y refugio para una rica fauna de peces, mamíferos e  invertebrados. Los manglares tienen un alto valor ecológico y económico ya que actúan como criaderos para muchos peces y mariscos. Muchos de estas especie nacen en ecosistemas cercanos como praderas de yerbas marinas o arrecifes de corales y sus larvas y juveniles se desarrollan bajo sus raíces Por lo que son fundamentales para el hombre ya que aseguran la sustentabilidad de la industria pesquera. Albergan y proveen áreas de anidaje a un número considerable de especies de aves residentes y migratorias, vulnerables o en peligro de extinción.  Protegen las costas contra la erosión y las marejadas ocasionadas por los huracanes. Atrapan sedimento y hojarasca entre sus raíces y ayudan a rellenar y recobrar terreno. Son importantes para la educación e investigación científica. Además son usados para la recreación pasiva y actividades turísticas.  Aun conociendo todos los beneficios el 75% de los mangles han sido destruídos y los que quedan están en peligro de desaparecer.







El Guásimo es un árbol pequeño que ocupa espacios de la tierras cálidas y templadas donde el bosque ha sido destruido, formando a veces comunidades casi puras llamadas guasimales, que dentro de los potreros, sirven para dar sombra y alimento al ganado.












 El Cují o Prosopis Juliflora (nombre científico) es un árbol de hasta 10-15 m alto, típico de regiones áridas y semi-áridas, de color verde-castaño, con ramas flexibles de espinas largas y fuertes. También lo caracterizan flores amarillas sin brillo. Su tallo es carnoso rico en sacarosa (20-25%) y 10-20% de azúcares reducidos. El Cují o Prosopis Juliflora es nativo de Perú, Chile y Argentina y se ha extendido a México, el sur de Estados Unidos, Brasil, Bolivia, Colombia, El Salvador, Nicaragua, Uruguay, Venezuela, y las Bahamas. En el Estado Zulia se encuentra bastante distribuido

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